lunes, 17 de enero de 2011

entre tintos, un nuevo comienzo

No hay quien a principios de año no volteé a chequear el año pasado (sí hay pues... pero es gente mula) y es que para empezar este nuevo con fuerzas hay que dejar el otro atrás y aprender de lo bueno y de lo malo. Este año lo empecé con una copa de vino... trás otra y otra...luego de estar en abstemia total en el 2010 el 2011 fue una borrachera envidiable.
Asi mismo me vino la regla (aviso: no siga leyendo si no quiere comprender la mente y el cuerpo femenino) cuestión que también me hizo falta en el 2010 y no por apuros sino por cuestiones de salud. Y bueno que luego de un par de aventuras protegidas sí, pero el hecho de tener un trastorno hormonal no ayuda a que las paranoias del embarazo se asomen y uno se imagine que pasaría si a estas alturas uno metiera las patas... y eso es lo de menos saber que mi cuerpo no está funcionando y que esto tiene repercusiones en el presente y quien quita en el futuro no es gracia...
Y por eso empezar el año con una copa de vino y la regla fueron una buena señal y además la inspiración para las siguientes reflexiones:
Si tuviera que dividir las áreas (y es que la vida es un todo pero lo gráfico siempre ayuda) éstas serían:


amor. salud. familia. trabajo. educación. diversión.

En algun momento le di mas importancia a unas que a otras; en general, porque tenía que hacerlo y no porque quería. Pero este año NO, esta vez quiero buscar un balance y poder disfrutar un poco de todo.
La vida no tiene un tiempo definido y si no es hoy cuando será?
Por eso... será un año de ir enlazando el amor con la diversión porque la diversión sin amor es pura lujuria
La salud con el trabajo, porque no puedo dejar de trabajar porque me encanta pero tampoco puedo dejar que el trabajo me absorba y destruya lo único que tengo, mi cuerpo.
Familia con diversión porque disfrutar de mis seres queridos y darles el tiempo que se merecen me hace feliz.
Educación con salud porque aprendiendo de lo que me gusta me relajo y eso es lo que necesito para cuidarme.
Y asi una con otra, para cuando en un par de años vea hacia atrás (y lea este blog)me ría y diga que hice las cosas como quise y que me salieron bien porque fueron producto del querer y no del deber.

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